13 marzo 2013

Hay movimiento en los números?


Debido a lo rápido que va a ser esta elección presidencial y considerando la ya habitual poca información disponible en nuestras elecciones, voy a hacer uso de una información no confirmada pero publicada online. Según el blog Caracas Chronicles  la encuestadora Datanalisis hizo una encuesta “en los primeros 20 días de febrero”. En base a esta encuesta los números estarían Maduro 46% de intención de voto y Capriles 34%, con el restante 18% en el aire (ver información aquí) .

Siguiendo el análisis realizado con la encuesta publicada por Hinterlaces (y que pueden ver aquí)  Si tomamos los números arriba mencionados y los llevamos a un escenario polarizado, en el que el 18% restante o bien deja de votar o bien se divide proporcionalmente entre ambos, entonces tendríamos que el escenario que se plantea seria de un 57% para el candidato oficialista y un 42% para el candidato opositor. Al considerar el sesgo que tuvo Datanalisis en esa elección (alrededor de 2.5 puntos a favor del oficialismo y que estimé en este blog con anterioridad, ver aquí) entonces vemos que el escenario que plantea Datanalisis es similar al planteado por Hinterlaces: Oficialismo 55% - Oposición 45%. Estos números están resumidos en la siguiente tabla.


 

PSUV

MUD

Intención de voto

46%

34%

Intención de voto escenario polarizado

57.50%

42.50%

Sesgo elección 2012

2.59

-1.95

Intención de voto polarizada corregida

54.91%

44.45%
 

En principio estos números son desalentadores para la causa de la oposición ya que la brecha sigue siendo de 10 puntos. Sin embargo, aquí hay dos factores que no se están evaluando. Por un lado el efecto del fallecimiento de Chávez, por más preparada que la gente estaba igual tenían esperanza.  Y por el otro lado el efecto de la campaña, estas pueden cambiar las percepciones tanto a favor o en contra del oficialismo como de la oposición.

Si vemos los números de las dos encuestas disponibles en comparación con las elecciones de Octubre y Diciembre tenemos esto:



Como había dicho anteriormente no parece haber mucho movimiento en los números desde Octubre hasta Febrero.
 
Esta entrada fue actualizada con la información correcta de la encuesta cuya existencia ha sido verificada.

08 marzo 2013

La llave de Miraflores

En las elecciones del 7 de Octubre de 2012 el presidente Chávez (QEPD) venció al gobernador de Miranda Henrique Capriles por 11% (55-44) esto con una participación del 80% de los inscritos en el REP. En las elecciones regionales de Diciembre de 2012 el chavismo venció a la oposición por una diferencia similar 55%-45%, esto con una participación de 54%. Finalmente en base a la encuesta de Hinterlaces del pasado mes de Febrero tenemos entonces que la intención de voto Maduro-Capriles sigue unos patrones similares 55%-45% (ver Calentando Motores).

A primeras luces uno pensaría entonces que el candidato del gobierno, en las ya inminentes presidenciales que se avecinan, se impondría al candidato de la oposición. Por esto la mayoría de analistas, yo incluido, coinciden que el oficialismo debería convocar a elecciones a la mayor brevedad posible. 

Sin embargo, pareciera que hay un deseo dentro del chavismo de no ser tan rápidos y tomarse unas semanas más y pareciera más bien la oposición la que desea que se realicen elecciones cuanto antes. Una vez más pareciéramos estar en el mundo al revés que a veces es Venezuela. David Smilde llega a ponerlo con cierta sutileza en el blog de política venezolana que modera (Venezuelan Politics and Human Rights). Yo voy a tratar de responder esta pregunta que el se hace (que están pensando estos actores políticos ) pensando en la estrategia política que puede estarse planteando. Yo creo que la clave estará en la movilización chavista y por eso presento estas dos consideraciones:

Primero.- La abstención
La abstención en una elección puede ser de tres formas. Primero, puede dividirse equitativamente entre los distintos actores; este fue el caso de las regionales del 2012 y también suele ser el caso general. Segundo, puede beneficiar al gobierno; como la abstención de las regionales del 2004 y las parlamentarias del 2005. Y tercero, puede beneficiar a la oposición; como en el referendo del 2007. 

Con respecto a la posible abstención de la ya venidera elección presidencial del 2013 hay que considerar que el fervor pro-Maduro no es tan movilizador como lo es el efecto Chávez. Del lado opositor no habría grandes dudas y en principio se esperaría que quienes sufragaron por Capriles en 2012 lo vuelvan a hacer en 2013; aunque a veces con la oposición esto nunca se sabe… lo mismo se esperaba en las regionales 2012 y no fue así. Por lo tanto podría pensarse que del lado del oficialismo les puede preocupar que disminuya la participación de sus simpatizantes.

Segundo.- El panteón 
Entra aquí la estrategia política. El artículo 187 de la Constitución Nacional estipula que para poder ser honrado en el Panteón Nacional deben haber pasado 25 años desde el fallecimiento, por lo tanto para que los restos del presidente Chávez puedan recibir este reconocimiento se debe entonces reformar la Carta Magna. 

Un evento electoral que consulte a la población sobre este particular será muy emotivo y movilizará a los millones de simpatizantes del chavismo que en estos días están de duelo tras fallecimiento de su comandante presidente.


Se puede ver entonces que el referendo sobre si modificar o no el artículo 187 podría usarse como motivador no solo de una alta abstención (para resolver un posible dilema de baja participación oficialista) sino también para reforzar la relación Chávez-Maduro y hacer uso del porta-aviones que siempre fue Chávez. En base a esto no es de extrañar que en el gobierno vean con buenos ojos la posibilidad de posponer las elecciones presidenciales para que coincidan con el referendo constitucional.

28 febrero 2013

Calentando motores



Dado que cada día pareciera ser más inminente la convocatoria a unas nuevas elecciones presidenciales y a propósito de la publicación del Monitor País del mes de febrero por parte de la encuestadora Hinterlaces siento que es oportuno retomar el análisis de posibles escenarios electorales.

Quienes leyeron este blog de cara las presidenciales del 2012 pudieron ver la gran disparidad existente entre las diferentes encuestadoras, e inclusive la variación entre mediciones de algunas casas encuestadoras. Fue mi propósito durante aquellas elecciones tratar de señalar estas inconsistencias, en este ejercicio seguiré en la misma senda pero aprovecharé a usar varias lecciones aprendidas entonces.

La primera, y más importante, es que cada casa encuestadora tiene un sesgo intrínseco. Esto se puede deber a muchas razones que es imposible determinar dada la poca información que las encuestadoras hacen disponible, podrían ser sesgos intencionales (es decir políticos) o sin intención (causados por errores sistemáticos en los instrumentos y asunciones realizadas).

La segunda, y que resulto relativamente sorpresiva, es la existencia de poca consistencia por parte de algunas encuestadoras que dificulta la estimación del sesgo.

Cabe destacar que el escenario venezolano de encuestas y encuestadoras resulta completamente absurdo y excepcional a estudiosos de encuestas. Después de conversar sobre el caso venezolano con uno de los varios estudiosos que pronosticó las elecciones de Estados Unidos llegamos a la conclusión de que la aplicación directa –al caso venezolano- de los modelos de estimación de resultados usada en EEUU es difícil si no imposible.

Punto de partida: Monitor País (Febrero) de Hinterlaces

Hace unos días se hizo publicó el informe del Monitor País de la firma Hinterlaces. En este se le da al candidato oficialista (el vicepresidente Nicolas Maduro) un 50% de intención de voto, mientras que al ex-candidato opositor (el gobernador de Miranda Henrique Capriles) se le da un 36% de intención de voto, eso deja 14% en el aire.

Si tomamos los números de Hinterlaces y los llevamos a un escenario polarizado, en el que el 14% restante o bien deja de votar o bien se divide proporcionalmente entre ambos, entonces tendríamos que el escenario que plantea Hinterlaces seria de un 58% para el candidato oficialista y un 42% para el candidato opositor. Esto significaría entonces que Maduro obtendría un mayor porcentaje de votos que el presidente Chávez en las elecciones del 2012. 
Sin embargo, al considerar el sesgo que tuvo Hinterlaces en esa elección (alrededor de 3 puntos a favor del oficialismo y que estimé en este blog con anterioridad, Análisis post-electoral) entonces vemos que el escenario que plantea Hinterlaces es la repetición de las presidenciales de Octubre: Oficialismo 54% - Oposición 45%. Estos números están resumidos en la siguiente tabla.



PSUV
MUD
Intención de voto (IV)
50%
36%
IV escenario polarizado
58.14%
41.86%
Sesgo elección 2012
3.89
-3.25
IV polarizada corregida
54.25%
45.11%


Qué significa esto? Que casi cuatro meses después de las presidenciales de Octubre los dos grupos políticos venezolanos siguen siendo relativamente iguales. Esto no es particularmente sorpresivo ya que desde entonces no ha habido ningún evento importante que cambie las percepciones, por lo menos no las iniciales.

Ahora, para cada uno de los dos grupos políticos esto puede tener lecturas diferentes.
  • Para el oficialismo: por un lado es bueno saber que a pesar de la ausencia del presidente Chávez su candidato cuenta con un buen punto de partida. Sin embargo, también demuestra que los ataques a la oposición no han resultado ser útiles ya que no han disminuido el grupo de electores que apoyó a esta opción en las presidenciales y en las regionales. Para el oficialismo es un problema que el voto duro de la oposición ronde el 45%.
  • Para la oposición: es bueno saber que las dos derrotas electorales sufridas –y los “casos de corrupción” presentados en la Asamblea- no han mellado su apoyo y por lo tanto parten de una mejor posición que en la pasada elección de Octubre. Por el otro, siguen siendo minoría y siguen estando a 10 puntos del candidato oficialista, en una elección rápida y con un alto componente emotivo les puede resultar difícil remontar.

En base a este escenario inicial que estrategia, creo yo, que deben de seguir los actores políticos?
  • El oficialismo tiene todas las cartas pues es el único actor que puede definir cuándo se convocan a elecciones. La labor de los dirigentes oficialistas entonces se limita a mantener la emotividad alta dentro de sus filas para evitar que quienes los apoyan se desmotiven y desmovilicen. Es importante resaltar que el tiempo juega tanto a favor como en contra de Maduro. Tomarse un tiempo le permitirá afianzarse en el poder, sin embargo también es cierto que el presidente Chávez era inmune a muchas críticas de parte de quienes lo apoyaban y más bien la ineficiencia de la gestión gubernamental recaía en su equipo de gobierno, el cual Maduro lidera ahora por lo tanto prolongar su estadía sin elecciones puede generar visiones críticas dentro de quienes apoyan al oficialismo.
  • La oposición básicamente está a la deriva en lo que se refiere a fijar el cronograma y por lo tanto debe actuar proactivamente más que reactivamente. Bien si repite Capriles o si se nombra otro candidato este debe dedicarse de lleno a una no-campaña electoral. Digo a una no-campaña por que no se puede dar la impresión equivocada mientras el presidente se encuentra hospitalizado. El objetivo de la oposición es por lo tanto, por un lado mantener el apoyo de quienes les dieron el voto tanto en Octubre como en Diciembre por un lado y desmotivar la participación de aquellos chavistas con dudas (bien sean dudas sobre la gestión, sobre Maduro, etc).  Para esto vuelve a ser necesario que los radicales se aplaquen ya que lo único que estos logran es ahuyentar a quienes ven con buenos ojos a la oposición moderada a la vez que motiva a los chavistas desilusionados a darle más oportunidades al oficialismo. Si recordamos la teoría del votante mediano de Anthony Downs (1957)  veremos que el espacio a conquistar es el centro, no los extremos! En este aspecto la campaña de la oposición de cara al 7-O fue efectiva, sin embargo, fallaron en generar dudas suficientes en un sector del oficialismo que –a falta de que cambien el voto- los desmovilizara.

En fin, vemos que a casi cinco meses ya de la re-elección del presidente Chávez el escenario político ha cambiado poco. Si en el oficialismo están preparados tal vez este sea el mejor momento para llamar a elecciones, veremos que pasa…