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19 febrero 2018

Venezuela: Dirigencia sin Liderazgo

Iñaki Sagarzazu, Texas Tech University
Juan Manuel Trak, Investigador y Consultor Independiente. 

Para nadie es un secreto que Venezuela sufre una profunda crisis de liderazgo. A principios de enero la oposición fue duramente criticada por nombrar una directiva en la Asamblea Nacional poco inspiradora, y que en sus primeras palabras demuestra una desconexión total con la realidad que vive el país. Así mismo, el gobierno lucha ferozmente para aplacar cualquier posibilidad de división interna que debilite al presidente Maduro de cara a las presidenciales que deberían ocurrir este año. Esto claro no es novedad, el año 2017 ya había demostrado que tanto en el seno de la dirigencia del gobierno como en el de la oposición no existe un liderazgo capaz de generar confianza suficiente para unificar al país. 

El problema del liderazgo es que mientras en el gobierno mantienen la añorancia al líder que se les fue temprano, en la oposición cada uno cuenta con una agenda distinta, desconectada de la realidad y de la magnitud del problema que se vive. Vemos dirigentes políticos que se pelean entre ellos para posicionarse en la delantera en unas eventuales elecciones sin darse cuenta del daño que eso le hace a la sociedad. 

 La confianza es una evaluación que hacen los ciudadanos de las diferentes instituciones y actores presentes en el sistema político (Stokes, 1962). Esta se construye a partir de las expectativas y experiencias que cada persona tiene sobre lo que cada actor o institución debería hacer y si, según quien evalúa, dicho actor o institución está cumpliendo con esas obligaciones. De modo que, la confianza no es únicamente una evaluación sobre lo que un líder ha hecho, sino una prospectiva sobre lo que hará en el futuro. 


Figura 1: Confianza media de los principales líderes políticos en Venezuela, Diciembre 2017 



Basados en los datos de una encuesta reciente[1] podemos evaluar el estado del liderazgo político en Venezuela. La figura 1 muestra el promedio de confianza que los ciudadanos tienen en cada uno de los líderes políticos incluidos en la encuesta (Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Henrique Capriles Radonski, Leopoldo López, Juan Pablo Guanipa, Henry Ramos Allup, María Corina Machado, Henry Falcón y Andrés Velásquez). La conclusión principal de este es que los líderes políticos más importantes del país no gozan de la confianza de la gran mayoría de los ciudadanos. Con una puntuación por debajo de la media teórica de cinco, Nicolás Maduro (PSUV) es el líder político con el nivel de confianza medio más alto, con 3,88. Por su parte, Leopoldo López (VP) es el segundo mejor valorado con una media de 3,37. Todavía por encima de tres puntos están Diosdado Cabello (3,25) y Henry Falcón. En quinto y sexto lugar, Henrique Capriles (2,75) y Henry Ramos (2,74); respectivamente. Les siguen Juan Pablo Guanipa (2,71) y María Corina Machado (2,48). Finalmente, Andrés Velásquez es líder con la media de confianza más baja, 2,21. 

Evaluación de Líderes por Auto-definición política 

En este punto cabe preguntarse, ¿cómo en un momento de crisis económica tan profunda con consecuencias sociales y personales tan dramáticas, el líder con mayor nivel de confianza es, precisamente, aquel con mayor responsabilidad sobre esta situación? La respuesta a esta interrogante se encuentra al segmentar las medias de confianza según identificación política. Para esto se dividió la muestra en base a la autodefinición política en cinco categorías: Chavista resteado con Maduro, Chavista descontento con Maduro, De ninguno, De oposición pero no con la MUD, y Resteado con la MUD”. 



 Figura 2: Auto-definición política de los venezolanos 



La Figura 2 muestra la fragmentación de la opinión pública venezolana. El grupo más grande es aquel que se define como de ninguno, es decir, 34% de los venezolanos no se ve representado por ninguna de las opciones políticas existentes en el panorama político actual. Quienes apoyan al presidente Maduro son el segundo grupo más grande con 23%. A estos les siguen quienes se dicen opositores pero no apoyan a la MUD con casi 18%, mientras que los que apoyan incondicionalmente a la MUD es el 16%. Finalmente, los chavistas descontentos representan el 9% de la población. Ahora bien, si agregamos en dos grupos chavistas (descontentos y resteados con Maduro) y opositores (Resteados con la MUD y no con la MUD), se observa que en Venezuela hay tres grandes segmentos políticos de igual tamaño: el Chavismo con 32,15%; los Opositores 33.07%, y quienes dicen ser de ninguno con 34,08%.

La Figura 3 muestra las medias de confianza de los cinco líderes "mejor" valorados según distribución según auto-definición política. En términos generales, se observa que quienes apoyan a Nicolás Maduro tienen mayores niveles de confianza hacia sus líderes que quienes están resteados con la MUD. Así, mientras que entre los seguidores de Maduro las medias de confianza hacia este y Cabello son altas, 8,83 y 7,72; respectivamente, aquellos resteados con la MUD son muchos más críticos con sus líderes. Leopoldo López es el que mejor nivel de confianza tiene en este grupo con 6,87; seguido de Henry Falcón con 5,65 y Capriles con una confianza media de 5,29. Por su parte, en el segmento de descontentos con Maduro, la confianza en este sigue siendo relativamente alta con una media de 6,18; mientras que Cabello baja a 4,83. En el caso de los opositores no MUD, Leopoldo López es quien goza de mayor confianza con 4,88, seguido de Falcón 4,21 y Capriles 4,01. 

Finalmente, en el grupo que se identifica como de ninguno, la confianza promedio de todos los líderes es muy baja. Siendo el menos malo Leopoldo López con una media de 2,74; seguido de Henry Falcón con 2,53 y Nicolás Maduro con 2,47.

Figura 3: Confianza media de los venezolanos hacia los dirigentes políticos más importantes según auto-definición política 


Confianza y participación

La literatura académica ha encontrado que la confianza sirve para explicar por qué la gente participa en política. Estudios han encontrado que una confianza alta en el gobierno y sus líderes aumenta la participación en elecciones y también aumenta el nivel con el que los ciudadanos siguen las indicaciones de sus gobiernos (Scholz, 1998). Por el contrario, una baja confianza (en el gobierno y sus líderes) aumenta la participación en protestas en contra del gobierno. Asimismo, una baja confianza en los líderes políticos abre el camino a `outsiders' (Hetherington 1999).

Entre las preguntas del estudio se indaga sobre la participación del entrevistado en las protestas en contra del Gobierno, las marchas pro-gobierno, y las elecciones Regionales de 2017, así mismo se pregunta por la posible participación en unas hipotéticas Presidenciales en 2018.

Al analizar qué hace que los entrevistados hayan participado de las marchas pro-gobierno o de las protestas en contra de este (Figuras 4 y 5), se observa que, nuevamente, la confianza en los líderes es indispensable. Aquellos que manifiestan una mayor confianza a los líderes del gobierno son más proclives a participar en marchas organizadas por estos. Mientras que quienes mejor evalúan a los líderes de la oposición son más proclives a participar en protestas anti-gobierno. De manera que, al gozar de mayor confianza entre sus seguidores le resulta más fácil movilizarlos (además de contar con recursos del Estado para tales fines), mientras que para la oposición la movilización es más cuesta arriba en tanto en cuanto sus seguidores poseen menos confianza en la dirigencia política. 




Figura 4: Probabilidad de haber participado en manifestaciones del gobierno según confianza en dirigentes gubernamentales  





Figura 5: Probabilidad de haber participado en manifestaciones de anti-gobierno según dirigentes en líderes de oposición 



En la figura 6 se muestran dos gráficas que muestran la probabilidad estimada de haber votado en las Regionales,  dependiendo del nivel de confianza que el entrevistado tiene -en promedio- de los líderes del gobierno (rojo) o de la oposición (azul).





Figura 6: Probabilidad de haber participado en las elecciones regionales 2017 según confianza en líderes gubernamentales y opositores

   

Estas figuras, aunque muestran la ya de por si alta probabilidad de participar también, muestran que a menor confianza en los líderes del gobierno menor la probabilidad de participar. Así mismo pareciera que la confianza en los líderes opositores no influye mucho en la probabilidad de votar. Los resultados son interesantes puesto que según lo visto en la figura 1, los simpatizantes del gobierno tienen lógicamente en mejor estima a sus líderes, lo que los haría más proclives a participar. Bajo esta misma lógica los simpatizantes de la oposición y los Ni-Ni serían menos propensos a participar por su poca confianza en el gobierno y en sus líderes.

Como se puede ver de estos análisis de participación tanto en elecciones como en marchas y protesta la confianza de los ciudadanos en sus líderes afecta significativamente la participación de estos en métodos de participación, tanto en los tradicionales (elecciones) como en los no-tradicionales (protestas). Sin embargo, la lógica nefasta de la exacerbada crítica interna dentro de la oposición aunada a lucha entre líderes opositores conduce a que en el seno de quienes no apoyan al gobierno la desconfianza sea mayor y, en consecuencia, su probabilidad de movilización sea menor. 

En Resumen

Este breve análisis de datos de opinión pública muestra la crisis de confianza en el liderazgo político nacional. Tanto los dirigentes del gobierno como los de la oposición no han sido capaces de responder a las expectativas de la mayoría del país. En el caso del gobierno, sus acciones han servido para reforzar la base de apoyo pero más allá de eso, el resto del país los observa con profunda desconfianza. En el caso de los dirigentes opositores la situación es mucho más crítica, pues incluso en el seno de los seguidores propios la confianza en moderada. 

Así las cosas, luego de un año 2017 tan conflictivo, y ante la ausencia de una respuesta política eficaz a la grave crisis que vive el país lo que hemos visto es que en la oposición abundan los dirigentes pero carece de líderes. Esta situación debería llamar la atención a esta heterogeneidad llamada oposición, la cual tiene como principal desafío plantearse seriamente un refrescamiento de sus caras más visibles, una apertura auténtica hacia la sociedad civil y el chavismo disidente y, por encima de todo, el establecimiento de un Frente Nacional que trascienda a los partidos con el fin rescatar no solo de la democracia, sino lo que queda país. En este sentido, una candidatura no partidista y de unidad nacional pareciera ser la opción que mayor posibilidad de generar confianza entre quienes adversan al gobierno de Maduro. De lo contrario, la desmovilización política, tanto electoral como de calle, facilitará una victoria electoral del gobierno, incluso en condiciones electorales adversas.


Referencias

Hetherington MJ. 1999. "The effect of political trust on the presidential vote 1969-1996" American Political Science Review 93-311-26

Stokes SC. 1999. What do policy switches tell us about democracy? In Democracy and Accountability, and Representation. A. Preworski and S. Stokes  and B. Manin (eds) Cambridge University Press


Scholz 1998 Trust, taxes, and compliance. See Braithwaite & Levi 1998, pp. 135-66






[1] Encuesta Post-Electoral Noviembre-Diciembre 2017. Empresa Encuestadora: Instituto Delphos. Cobertura Geográfica: El alcance geográfico es nacional, sin incluir el Distrito Capital (Municipio Libertador). Universo en estudio: El universo en estudio está comprendido por todas las personas de 18 años y más, inscritos en el Registro Electoral, en viviendas familiares de uso residencial permanente, ubicadas en centros poblados de 2.000 y más habitantes dentro del área de cobertura geográfica definida. Informante: Las entrevistas fueron del tipo cara-a-cara siendo el informante la misma persona seleccionada para la muestra dentro del hogar elegido. Tipo de Muestreo: Semi-Probabilístico Superior, bajo un esquema de dinamización de la cuota muestral en la última etapa del diseño. Clase de Muestreo: Estratificado Trietápico, Tamaño de la Muestra: El tamaño de la muestra fue de 1.200 personas efectivas. Período de Recolección: Del 03 al 20 de diciembre de 2017. Error Precisión de las Estimaciones: +/- 2,0%. Confianza: 95%.

26 mayo 2016

El chavismo 'hunkers down'

En Estados Unidos hay una frase 'hunker down' que se utiliza mucho para cuando viene una tormenta. Entre las traducciones se encuentra 'to take shelter' que significa refugiarse, pero también está: 
"to hold resolutely or stubbornly to a policy, opinion, etc., when confronted by criticism, opposition, or unfavorable circumstances"1
que significa básicamente mantenerse tercamente en una posición u opinión a pesar de las criticas, oposición, o circunstancias.

Por qué, nos preguntamos muchos, el gobierno y los diferentes poderes "autónomos" no cambian el curso ante la grave situación, extremadamente grave situación, absoluta crisis que está viviendo Venezuela. Según un artículo en The Daily Beast  de Raul Stolk, uno de los escritores de Caracas Chronicles, básicamente el curso no se cambia por la imposibilidad del régimen de echar para atrás (pa'tras ni para coger impulso) porque eso sería admitir errores que no se desean admitir. Concluye Raul que todo escenario para una resolución pacifica de la crisis pasa por la entrega del poder de parte del chavismo, lo que significa exponerse y rendir cuentas.

Creo que Raul tiene mucha razón con su evaluación de la situación, sin embargo, creo que hay un par de factores que no han sido tomados en cuenta. Primero, que el chavismo es un todo; segundo, que existen motivos racionales para que el chavismo entregue o no el poder.

Voy a empezar por el segundo punto. Se ha escrito con mucha razón que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) está completamente parcializado hacia el gobierno pues todas sus decisiones han sido a favor de éste. Raúl Sanchez Uribarri (un experto en la política de las cortes venezolanas) escribió sobre esto en un artículo en el que argumenta que mientras el gobierno chavista fue perdiendo carácter democrático las cortes fueron perdiendo independencia. 

Así llegamos entonces al 2016 y tenemos un TSJ que viola flagrantemente la constitución para básicamente alargar la vida del paciente en coma. Junto al TSJ lo mismo se puede decir del Consejo Nacional Electoral (CNE) y del Poder Moral, ninguno se atreve a apagar el respirador artificial que mantiene con vida al ejecutivo. No menciono a los militares porque soy un convencido de que los militares no son los llamados a resolver los problemas políticos de un país, llamarlos a sacar a Maduro es invitarlos a dar un golpe.





Por qué entonces ninguno de estos poderes utiliza su independencia?

Hace ya unos años, cuando apenas era un estudiante, leí un articulo académico que me llamó mucho la atención y que hoy desenterré. El artículo, escrito por Gretchen Helmke en el American Political Science Review (la mejor revista de investigación en ciencias políticas que existe), analiza las decisiones de la Corte Suprema Argentina. Helmke argumenta que los jueces argentinos toman decisiones en contra del gobierno de turno cuando ven que va a haber un cambio. Esta decisión de abandonar al gobierno es racional en el sentido de que los jueces buscan salvar el pellejo. Helmke llega a esta conclusión tras analizar más de 7500 decisiones judiciales entre 1976 y 1995 lo que incluye un período bajo la dictadura de Videla. El punto interesante aquí es que los jueces piensan que tomando decisiones en contra del régimen de turno sea Videla, Alfonsín, o Menem les va a permitir su supervivencia después del cambio.

Si tomamos el argumento de Helmke como cierto y lo traemos a la Venezuela de hoy entonces podemos hacernos tres preguntas:

La primera, tienen los magistrados del TSJ o las rectoras del CNE suficiente independencia como para saltar la talanquera? 

Algunos dirán que no, que los magistrados(as), rectoras, etc no tienen independencia alguna. Que fueron puestos por su absoluta lealtad al chavismo, sin embargo los magistrados del artículo mencionado también habían sido nombrados por su lealtad al gobierno de turno. 

Esto nos lleva al punto que mencioné más arriba que ve al chavismo como un todo. Yo no estoy seguro de que el chavismo sea un todo, ya que se ven disensiones, escasas sí pero igual existen. En cualquier caso, los actores politicos tienen, en el papel, suficiente independencia como para tomar decisiones ajenas al gobierno, la pregunta es entonces porque si tienen esta independencia no la usan.

La segunda, sera que no usan su independencia porque no ven el fin inminente del chavismo?

Yo dudo que no lo vean. Al punto como están las cosas hoy hasta los mas leales seguidores del gobierno ven los problemas y la crisis en la que está el país. Y si ven la crisis, entonces por qué no hacen nada? Esto es una pregunta que me vengo haciendo ya por un tiempo y no lograba encontrarle explicación, con este artículo de hoy trato de hacer un ejercicio mental sobre el tema, lo que me lleva a la tercera pregunta.

ven los magistrados(as), rectoras, etc algún modo de supervivencia post-chavismo?

Esta es para mí la pregunta interesante y que ayuda a responder todas las demás. Según el artículo de Helmke los magistrados argentinos tomaban decisiones estratégicas porque buscaban su posterior supervivencia. Si pensamos que los individuos actúan de igual forma -racional- entonces los magistrados venezolanos o no ven el final o no ven su supervivencia. Como ya razoné brevemente en la pregunta anterior que dada la situación en Venezuela es imposible que los magistrados no vean la crisis, entonces solo queda deducir que los magistrados se ven atados al régimen ya que saben -o suponen- que de llegar la oposición al poder van de salida mas rápido de lo que se dice "MUD".

Sin embargo, esto no tiene por que ser absolutamente necesario. Según Albert Hirschman (1970), los miembros de una organización tienen tres opciones cuando ven la presencia de un problema en esta: Exit (Salida), Voice (Hablar del problema), y Loyalty (Lealtad). 

Entendiendo que la actual situación política dificulta mucho para miembros dentro del gobierno y sus instituciones aliadas hablar de los problemas públicamente esto les deja dos estrategias: salida y lealtad.

Dadas estas dos opciones facilitarles la salida es probablemente el mejor camino a una resolución pacífica.

Como bien deja ver Michael Penfold-Becerra en su artículo La imposibilidad del cálculo político -si no se esta negociando- tal vez es hora de que se negocie y se le lancen salvavidas a actores que puedan ayudar a desbloquear la situación.



28 diciembre 2015

ADelante a luchar miliciano...

Viendo la reciente pelea en la oposición sobre quién debe liderar la nueva Asamblea Nacional (2016-2020) me llama la atención que el nombre de Henry Ramos Allup (HRA) sea una posibilidad, no porque no tenga las capacidades para ejercer dicho rol sino por lo que simboliza. 

Ramos Allup es posiblemente de todos los diputados electos el que más conecta a la MUD con el pasado que el chavismo critica. Es no solo el Secretario General de AD desde 2000 sino que ademas fue Diputado al Congreso Nacional por cuatro períodos lo que lo ubica en el Congreso por lo menos desde 1979. Nuevamente, esto no es en si ningún problema, es solo llamativo que la alianza que dice "Venezuela Quiere Cambio" decida que su cambio es volver al pasado, por más que AD nos recuerde en sus tweets que "#ConADseViveMejor".



Pero me distraigo del punto que quiero hacer. La relevancia que tiene, para mí, que Henry Ramos Allup tenga siquiera posibilidad de ser el presidente de la próxima Asamblea Nacional es que por más que Acción Democrática fue criticado desde antes de la llegada de Chávez -ya me acuerdo yo lo mal que se hablaba de ellos en los noventa y lo criticada que fue la guanábana-. Y por más que pareció por un momento que nuevos actores tanto oficialistas como opositores habían entrado y habían desplazado a los dinosaurios de la política venezolana, como bien dice la canción AD "no estaba muerto estaba de parranda". 

AD fue en la pasada Asamblea Nacional (2011-2015) la primera fuerza de la oposición y será en la siguiente (2016-2020) la segunda fuerza.

Que AD tenga esta relevancia no me sorprende, ya que AD por más que no contó con mucho poder institucional por mucho tiempo si contó ciertamente con una base nacional -a diferencia de los otros partidos opositores-. Ya en 2011 había escrito lo siguiente:

"Es importante resaltar, sin embargo, que el partido –distinto al MVR/PSUV– con mayor presencia nacional en las últimas dos elecciones es AD. Este partido aparece como primera o segunda fuerza en la mayoría de los estados (ver Tabla VII), concordando así con los índices que muestran a AD como la segunda fuerza en términos de nacionalización. Este comportamiento no es sorprendente dada la historia de AD en Venezuela, su arraigo en los diferentes estados y su estructura organizativa que lo llevó a conducir la mayoría de los gobiernos del periodo democrático y a ser la principal fuerza política venezolana precolapso. Esta organización y trayectoria le ha permitido revitalizar su estructura en los estados menos apetecibles electoralmente (aquellos más rurales y de más difícil acceso)." (Sagarzazu, 2011 p. 133) 

En las regionales de 2012 AD estaba de tercera fuerza nacional detrás de Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo, pero como dije entonces (en este blog"Se observa por ejemplo como solo AD y Primero Justicia tienen apoyos relativamente altos (salvo Miranda y Aragua donde PJ tiene mucho mayor apoyo que en el resto del pais). Ambos partidos rondan en promedio el 5% de votos en las diferentes entidades. Un Nuevo Tiempo sin embargo, a pesar de ser la segunda fuerza opositora, tiene muy poco respaldo a nivel nacional y su fuerza nacional viene de más del 30% de votos en el estado Zulia." 

Por alguna razón extraña tengo una fascinación con el colapso y resurgimiento de AD. No me extrañaría para nada que el próximo abanderado presidencial opositor cuente con el apoyo explícito del partido del pueblo. Si yo fuera líder de AD buscaría que la famila social-demócrata se una nuevamente bajo el manto del partido blanco. Un primer paso podría ser el apoyo en bloque de estos partidos a la candidatura de HRA a la presidencia de la Asamblea Nacional. Pueden los líderes de AD absorber a UNT? es posible en tanto que las aspiraciones nacionales de UNT disminuyan... Más difícil va a ser que VP se una...


Adelante a luchar milicianos, 
A la voz de la revolución...
 





30 noviembre 2015

Twiteando sobre violencia electoral

Una vez mas el 6 de Diciembre los venezolanos irán a las urnas. En esta oportunidad para escoger a los miembros de la Asamblea Nacional para el período 2016-2020. La encuestas sugieren que por primera vez desde 2007 el gobierno va a perder. Sin embargo, debido al sistema electoral que tiene un sesgo urbano-rural muy fuerte, la diferencia de casi mas de 20 puntos que la oposición le lleva al oficialismo en la mayoría de las encuestas puede traducirse en una mayoría no acorde en tamaño pero mas pequeña (ver análisis aquí).

La campaña electoral empezó oficialmente el 13 de Noviembre, ya desde antes de esa fecha el gobierno había estado trabajando en adaptar el sistema para tener la mayor ventaja posible. Con dos semanas para las elecciones del 6 de diciembre el ambiente se esta caldeando. Dos incidentes importantes ocurrieron en la ultima semana.

La alta polarización política de los últimos diecisiete años, junto con la falta de un camino viable al poder para la oposición, y un acomodamiento mayor del gobierno en el poder ha hecho que los eventos electorales, en vez de ser actividades democráticas rutinarias, sean campos de batalla. Por ejemplo, Hugo Chávez era el primero en referirse a cada elección como una batalla militar. En el ambiente electoral actual el Presidente Maduro y los simpatizantes del oficialismo han utilizado la frase #seaComoSea (para ganar la elección); del lado de la oposición algunos lideres están hablando de la nueva Venezuela que empezará el día después de la elección #PaseLoQuePase. Estas frases ciertamente no ayudan en disminuir el clima de crispación que se vive en Venezuela antes de la elección. Es en este contexto en el que cada vez que hay una elección vemos incidentes de violencia electoral. El asesinato del líder opositor en el estado Guárico este pasado miércoles indica un aumento en la violencia causada por grupos armados antes de las elecciones.

En los últimos años ha habido un aumento significativo en el estudio académico de la violencia electoral, estos estudios han encontrado por ejemplo que son los grupos oficialistas con miedo a perder el poder quienes son mas probables de utilizar violencia (Bashin & Ghandhi, 2013; Hafner-Burton et al 2013).  Aunque esto pareciera obvio estos estudios han encontrado que la violencia electoral es típicamente: 1) dirigida  a lideres de la oposición en vez de a la población general; 2) mas probable que ocurra en el periodo inmediatamente antes de la elección –en vez de después o mucho antes de la elección-; 3) mas probable que exista en elecciones cerradas o cuando el oficialismo esta por debajo en las encuestas; y 4) realizada a través de una multitud de agentes que incluyen militares, paramilitares, o grupos temporales (Bashin & Ghandhi, 2013; Hafner-Burton et al 2013).  

Como puede verse la situación actual en Venezuela refleja muchos de los hallazgos de la literatura académica. El hecho de que esta elección –como varias recientemente- carezca de los observadores internacionales tradicionales (Unión Europea, Centro Carter, OEA), aunado al aumento de las tensiones y al aumento de la probabilidad de que el gobierno pierda de forma abrumadora, los chances de que ocurran mas incidentes de violencia electoral son mayores. Es por eso que el grupo de investigación Explicando y Mitigando la Violencia Electoral de la Universidad de Glasgow ha venido monitoreando la situación de Venezuela mediante un seguimiento de las redes sociales Venezolanas.

El pasado domingo 22 de noviembre el equipo que monitorea las redes sociales identifico un aumento significativo en la actividad en twitter, esta paso de 4000 tweets por hora a casi 12000, un aumento significativo –aunque menor- ocurrió también los días 24 y 25 de Noviembre. Los tweets son monitoreados mediante el Twitter Streaming API usando términos clave identificados previamente (sobre la elección) y siguiendo cuentas de Twitter de políticos venezolanos tanto del PSUV (oficialismo) como de la MUD (oposición). La figura 1 muestra el numero de tweets recolectados por hora, en esta figura se puede observar no solo una base de actividad normal pero –mas importante aun- aumentos anormales en esta actividad.

Figura 1 Tweets recolectados por hora




El simple aumento anormal de tweets no es indicativo de nada por lo tanto los tweets también están siendo monitoreados en base a su contenido, en particular en base a que tanto coinciden con ciertas palabras claves sobre violencia electoral. La figura 2 muestra la evolución de estos tweets, se puede notar que aunque existe un aumento el domingo 22, el mayor incremento ocurre el 25 de noviembre. Estas dos fechas coinciden con tanto la situación de Petare en la que un candidato opositor fue recibido por un grupo de personas con armas largas que empezaron a realizar disparos al aire, como el asesinato en Guárico mencionado previamente. Es interesante notar que ambos eventos obtuvieron diferentes niveles de atención; esto probablemente se explica en la severidad del incidente del miércoles 25, no solo por ser un asesinato, sino por el contexto ya que se encontraba en un acto publico, y porque fue ampliamente difundido nacional e internacionalmente. La pequeña cola de tweets relacionados con violencia los días posteriores al 25 es probablemente debida a la cobertura del incidente.


Figura 2 Evolución de tweets identificados por palabras clave de violencia electoral

Finalmente, utilizando el contenido de los tweets podemos mapear lo que estos están diciendo. La figura 3 muestra una nube de palabras que muestran el contenido de estos en base a que palabras son mas usadas. Como se puede observar las palabras Venezuela, Nacional, Asamblea, elecciones  son de las mas grandes, sin embargo, a estas le siguen violencia, asesinato, muerte. Esto muestra que en el periodo entre el Sábado 21 y el Jueves 26 ha habido un numero significativo de tweets enfocados en estos incidentes de violencia electoral.


Figura 3. Contenido de los Tweets
 

En perspectiva comparada la violencia en Venezuela parece anómala, un trabajo de investigación reciente de Van Ham and Lindberg (2015) argumenta que los oficialistas pueden escoger la estrategia de manipulación electoral en un rango que va desde violencia electoral hasta fraude. La escogencia de que mecanismo usar depende en parte en el nivel de democracia del país. En esencia los gobiernos hacen un análisis de los costos y beneficios de incurrir en manipulación electoral (Birch, 2011). Lo que es interesante del caso de violencia electoral en Venezuela es que ni el país es particularmente pobre ni es tampoco una democracia nueva con niveles particularmente bajos de desarrollo democrático. En este tipo de ambiente la teoría predeciría un uso de fraude y compra de votos en vez del uso de violencia. Pareciera sin embargo que debido a que 1) las maquinas de votación como tal son difíciles de manipular; 2) hay una diferencia significativa en la intención de voto en favor de la oposición; y a que 3) el régimen venezolano esta construido sobre la base de un amplio respaldo popular; entonces los costos de cometer fraude son muy altos y por lo tanto el camino de la violencia pareciera ser el mas apto ante una situación electoral poco favorable.


Este post fue escrito en colaboración con Xiao Yang y aparece en su version original en ingles en Explaining and Mitigating Electoral Violence.







[1] López Maya, Margarita 2004b “Polarización y violencia en 2004: referendo y ‘plan guarimba’”, Caracas, mimeo.

04 noviembre 2015

El camino arduo entre los votos nacionales y los curules en la Asamblea

Por tercera vez desde la muerte de Hugo Chávez los venezolanos van a las urnas. Sin embargo a diferencia de las oportunidades anteriores, el chavismo se enfrenta a este evento electoral con los números en contra. Según las últimas cifras de Datanálisis el gobierno ha caído a aproximadamente el 22%, con más del 75% de rechazo de su gestión. Estos números son preocupantes para cualquier gobierno.

En tal situación, no es de extrañar que el gobierno venezolano ha prestado cada vez más atención a una retórica nacionalista que va desde la defensa del Esequibo contra Guyana hasta el cierre de la frontera con Colombia. Estas tácticas se predicen en las teorías de la ciencia política (ver mi post anterior sobre la teoría de distracción, así como Tavits y Potter 2015; Solt 2011; Pardos-Sagarzazu 2015; Vavrek 2009) Sin embargo, a pesar de estas estrategias, en los malos tiempos económicos no hay mucho que el gobierno puede hacer para desviar la atención ya que los ciudadanos pueden ver la realidad económica (Pardos-Prado y Sagarzazu, 2014). Y en Venezuela la realidad económica es sombría.


Utilizando los resultados de las parlamentarias del 2010 en los distritos del 2015 podemos identificar 8 distritos donde el gobierno tiene un margen de menos del 5% (véase el gráfico 1); estos 8 distritos eligen 12 diputados. Además hay 7 distritos mas que eligen 8 diputados, donde el gobierno tiene un margen de entre el 5% y el 10%. Eso significa que con un swing de 10% a favor de la oposición (opo 54% vs 45% gob) -y un cambio uniforme a travez de los diferentes distritos- la oposición podría alcanzar los 61 diputados elegidos nominalmente. Como además elegimos otros 54 diputados a nivel estatal (51) y los que conforman la representación indígena (3); con la mitad (27), la oposición llegaría a tener un número mágico de 88 diputados, con lo que lograría pasar el umbral de 84 diputados necesarios para tener la mayoría.



Grafico 1


Por lo tanto,  puede la oposición ganar tanto en votos como en curules en las elecciones legislativas de diciembre? Sí pueden. ¿Será fácil? No necesariamente.


En primer lugar, es importante recordar que en las próximas elecciones legislativas venezolanas no se suman los votos a nivel nacional y se decide quien ganó. La elección parlamentaria tiene un mapa complicado y un sesgo territorial fuerte que favorece a las zonas rurales, y por lo tanto al gobierno.


En segundo lugar, mientras que las encuestas muestran que alrededor del 75% rechaza el trabajo del gobierno sólo un poco más de la mitad aprueban el trabajo que la oposición está haciendo. Por lo tanto hay personas que critican al gobierno, pero aún no están del lado de la oposición.


Es cierto que desde la última elección el sector oficialista ha perdido casi la mitad de sus partidarios (38% a 22%), y la oposición ha visto un aumento ligeramente mayor (26% a 45%). Pero no hay ninguna información en cuanto al origen de este apoyo, y dado el patrón típico de apoyo a partidos emergentes  y a la difusión de los partidos en Venezuela (Sagarzazu, 2011), es muy probable que la mayor parte de este aumento sea en gran medida en las zonas urbanas mas que en las zonas rurales.


En tercer lugar, las encuestas muestran que a pesar de la crisis los partidarios del gobierno son más propensos a votar que los partidarios de la oposición. Esto no es sorprendente ya que suele ser el caso, la excepción a esta regla fue el Referéndum 2007 donde la oposición ganó en parte debido a una baja participación en las filas del gobierno. Incluso mas bajo que la participación de los simpatizantes del gobierno (75%) y la oposición (66%) son las cifras de participación de los independientes (Ni-Ni) (sólo el 30% son propensos a votar).


Finalmente, la última encuesta de Datanálisis también muestra que la capacidad de movilización del gobierno (86%) es casi el doble que la de la oposición (47%). Esto es muy revelador porque muestra que los que apoyan al gobierno son mucho más consistentes que los que apoyan a la oposición.


En suma, los resultados de las elecciones dependerán de varios factores:


1) ¿Dónde está aumentando el apoyo de la oposición? ¿Es sólo asegurando lo que ya tiene o están también disminuyendo la ventaja en los distritos altamente pro-gubernamentales?


2) ¿Cómo se van a movilizar los votantes? Habra una participación alta tanto de los votantes de la oposición como de los del gobierno? o habrá una participación dispareja?


3) ¿Qué hacen los partidarios del gobierno descontentos que se volvieron Ni-Ni? ¿Se abstienen? ¿Si votan optan por el gobierno o la oposición?



Grafico 2

Lo mas importante a destacar es que tanto los líderes como los seguidores de la oposición tienen que ser conscientes de estos desafíos, ya que es muy posible que ganen las elecciones en votos pero no en escaños, esto podría llevar a los radicales de la oposición a presionar por vías no electorales al poder.


Este articulo fue publicado en ingles en el blog Venezuelan Politics and Human Rights