Mostrando las entradas con la etiqueta elecciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta elecciones. Mostrar todas las entradas

19 febrero 2018

Venezuela: Dirigencia sin Liderazgo

Iñaki Sagarzazu, Texas Tech University
Juan Manuel Trak, Investigador y Consultor Independiente. 

Para nadie es un secreto que Venezuela sufre una profunda crisis de liderazgo. A principios de enero la oposición fue duramente criticada por nombrar una directiva en la Asamblea Nacional poco inspiradora, y que en sus primeras palabras demuestra una desconexión total con la realidad que vive el país. Así mismo, el gobierno lucha ferozmente para aplacar cualquier posibilidad de división interna que debilite al presidente Maduro de cara a las presidenciales que deberían ocurrir este año. Esto claro no es novedad, el año 2017 ya había demostrado que tanto en el seno de la dirigencia del gobierno como en el de la oposición no existe un liderazgo capaz de generar confianza suficiente para unificar al país. 

El problema del liderazgo es que mientras en el gobierno mantienen la añorancia al líder que se les fue temprano, en la oposición cada uno cuenta con una agenda distinta, desconectada de la realidad y de la magnitud del problema que se vive. Vemos dirigentes políticos que se pelean entre ellos para posicionarse en la delantera en unas eventuales elecciones sin darse cuenta del daño que eso le hace a la sociedad. 

 La confianza es una evaluación que hacen los ciudadanos de las diferentes instituciones y actores presentes en el sistema político (Stokes, 1962). Esta se construye a partir de las expectativas y experiencias que cada persona tiene sobre lo que cada actor o institución debería hacer y si, según quien evalúa, dicho actor o institución está cumpliendo con esas obligaciones. De modo que, la confianza no es únicamente una evaluación sobre lo que un líder ha hecho, sino una prospectiva sobre lo que hará en el futuro. 


Figura 1: Confianza media de los principales líderes políticos en Venezuela, Diciembre 2017 



Basados en los datos de una encuesta reciente[1] podemos evaluar el estado del liderazgo político en Venezuela. La figura 1 muestra el promedio de confianza que los ciudadanos tienen en cada uno de los líderes políticos incluidos en la encuesta (Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Henrique Capriles Radonski, Leopoldo López, Juan Pablo Guanipa, Henry Ramos Allup, María Corina Machado, Henry Falcón y Andrés Velásquez). La conclusión principal de este es que los líderes políticos más importantes del país no gozan de la confianza de la gran mayoría de los ciudadanos. Con una puntuación por debajo de la media teórica de cinco, Nicolás Maduro (PSUV) es el líder político con el nivel de confianza medio más alto, con 3,88. Por su parte, Leopoldo López (VP) es el segundo mejor valorado con una media de 3,37. Todavía por encima de tres puntos están Diosdado Cabello (3,25) y Henry Falcón. En quinto y sexto lugar, Henrique Capriles (2,75) y Henry Ramos (2,74); respectivamente. Les siguen Juan Pablo Guanipa (2,71) y María Corina Machado (2,48). Finalmente, Andrés Velásquez es líder con la media de confianza más baja, 2,21. 

Evaluación de Líderes por Auto-definición política 

En este punto cabe preguntarse, ¿cómo en un momento de crisis económica tan profunda con consecuencias sociales y personales tan dramáticas, el líder con mayor nivel de confianza es, precisamente, aquel con mayor responsabilidad sobre esta situación? La respuesta a esta interrogante se encuentra al segmentar las medias de confianza según identificación política. Para esto se dividió la muestra en base a la autodefinición política en cinco categorías: Chavista resteado con Maduro, Chavista descontento con Maduro, De ninguno, De oposición pero no con la MUD, y Resteado con la MUD”. 



 Figura 2: Auto-definición política de los venezolanos 



La Figura 2 muestra la fragmentación de la opinión pública venezolana. El grupo más grande es aquel que se define como de ninguno, es decir, 34% de los venezolanos no se ve representado por ninguna de las opciones políticas existentes en el panorama político actual. Quienes apoyan al presidente Maduro son el segundo grupo más grande con 23%. A estos les siguen quienes se dicen opositores pero no apoyan a la MUD con casi 18%, mientras que los que apoyan incondicionalmente a la MUD es el 16%. Finalmente, los chavistas descontentos representan el 9% de la población. Ahora bien, si agregamos en dos grupos chavistas (descontentos y resteados con Maduro) y opositores (Resteados con la MUD y no con la MUD), se observa que en Venezuela hay tres grandes segmentos políticos de igual tamaño: el Chavismo con 32,15%; los Opositores 33.07%, y quienes dicen ser de ninguno con 34,08%.

La Figura 3 muestra las medias de confianza de los cinco líderes "mejor" valorados según distribución según auto-definición política. En términos generales, se observa que quienes apoyan a Nicolás Maduro tienen mayores niveles de confianza hacia sus líderes que quienes están resteados con la MUD. Así, mientras que entre los seguidores de Maduro las medias de confianza hacia este y Cabello son altas, 8,83 y 7,72; respectivamente, aquellos resteados con la MUD son muchos más críticos con sus líderes. Leopoldo López es el que mejor nivel de confianza tiene en este grupo con 6,87; seguido de Henry Falcón con 5,65 y Capriles con una confianza media de 5,29. Por su parte, en el segmento de descontentos con Maduro, la confianza en este sigue siendo relativamente alta con una media de 6,18; mientras que Cabello baja a 4,83. En el caso de los opositores no MUD, Leopoldo López es quien goza de mayor confianza con 4,88, seguido de Falcón 4,21 y Capriles 4,01. 

Finalmente, en el grupo que se identifica como de ninguno, la confianza promedio de todos los líderes es muy baja. Siendo el menos malo Leopoldo López con una media de 2,74; seguido de Henry Falcón con 2,53 y Nicolás Maduro con 2,47.

Figura 3: Confianza media de los venezolanos hacia los dirigentes políticos más importantes según auto-definición política 


Confianza y participación

La literatura académica ha encontrado que la confianza sirve para explicar por qué la gente participa en política. Estudios han encontrado que una confianza alta en el gobierno y sus líderes aumenta la participación en elecciones y también aumenta el nivel con el que los ciudadanos siguen las indicaciones de sus gobiernos (Scholz, 1998). Por el contrario, una baja confianza (en el gobierno y sus líderes) aumenta la participación en protestas en contra del gobierno. Asimismo, una baja confianza en los líderes políticos abre el camino a `outsiders' (Hetherington 1999).

Entre las preguntas del estudio se indaga sobre la participación del entrevistado en las protestas en contra del Gobierno, las marchas pro-gobierno, y las elecciones Regionales de 2017, así mismo se pregunta por la posible participación en unas hipotéticas Presidenciales en 2018.

Al analizar qué hace que los entrevistados hayan participado de las marchas pro-gobierno o de las protestas en contra de este (Figuras 4 y 5), se observa que, nuevamente, la confianza en los líderes es indispensable. Aquellos que manifiestan una mayor confianza a los líderes del gobierno son más proclives a participar en marchas organizadas por estos. Mientras que quienes mejor evalúan a los líderes de la oposición son más proclives a participar en protestas anti-gobierno. De manera que, al gozar de mayor confianza entre sus seguidores le resulta más fácil movilizarlos (además de contar con recursos del Estado para tales fines), mientras que para la oposición la movilización es más cuesta arriba en tanto en cuanto sus seguidores poseen menos confianza en la dirigencia política. 




Figura 4: Probabilidad de haber participado en manifestaciones del gobierno según confianza en dirigentes gubernamentales  





Figura 5: Probabilidad de haber participado en manifestaciones de anti-gobierno según dirigentes en líderes de oposición 



En la figura 6 se muestran dos gráficas que muestran la probabilidad estimada de haber votado en las Regionales,  dependiendo del nivel de confianza que el entrevistado tiene -en promedio- de los líderes del gobierno (rojo) o de la oposición (azul).





Figura 6: Probabilidad de haber participado en las elecciones regionales 2017 según confianza en líderes gubernamentales y opositores

   

Estas figuras, aunque muestran la ya de por si alta probabilidad de participar también, muestran que a menor confianza en los líderes del gobierno menor la probabilidad de participar. Así mismo pareciera que la confianza en los líderes opositores no influye mucho en la probabilidad de votar. Los resultados son interesantes puesto que según lo visto en la figura 1, los simpatizantes del gobierno tienen lógicamente en mejor estima a sus líderes, lo que los haría más proclives a participar. Bajo esta misma lógica los simpatizantes de la oposición y los Ni-Ni serían menos propensos a participar por su poca confianza en el gobierno y en sus líderes.

Como se puede ver de estos análisis de participación tanto en elecciones como en marchas y protesta la confianza de los ciudadanos en sus líderes afecta significativamente la participación de estos en métodos de participación, tanto en los tradicionales (elecciones) como en los no-tradicionales (protestas). Sin embargo, la lógica nefasta de la exacerbada crítica interna dentro de la oposición aunada a lucha entre líderes opositores conduce a que en el seno de quienes no apoyan al gobierno la desconfianza sea mayor y, en consecuencia, su probabilidad de movilización sea menor. 

En Resumen

Este breve análisis de datos de opinión pública muestra la crisis de confianza en el liderazgo político nacional. Tanto los dirigentes del gobierno como los de la oposición no han sido capaces de responder a las expectativas de la mayoría del país. En el caso del gobierno, sus acciones han servido para reforzar la base de apoyo pero más allá de eso, el resto del país los observa con profunda desconfianza. En el caso de los dirigentes opositores la situación es mucho más crítica, pues incluso en el seno de los seguidores propios la confianza en moderada. 

Así las cosas, luego de un año 2017 tan conflictivo, y ante la ausencia de una respuesta política eficaz a la grave crisis que vive el país lo que hemos visto es que en la oposición abundan los dirigentes pero carece de líderes. Esta situación debería llamar la atención a esta heterogeneidad llamada oposición, la cual tiene como principal desafío plantearse seriamente un refrescamiento de sus caras más visibles, una apertura auténtica hacia la sociedad civil y el chavismo disidente y, por encima de todo, el establecimiento de un Frente Nacional que trascienda a los partidos con el fin rescatar no solo de la democracia, sino lo que queda país. En este sentido, una candidatura no partidista y de unidad nacional pareciera ser la opción que mayor posibilidad de generar confianza entre quienes adversan al gobierno de Maduro. De lo contrario, la desmovilización política, tanto electoral como de calle, facilitará una victoria electoral del gobierno, incluso en condiciones electorales adversas.


Referencias

Hetherington MJ. 1999. "The effect of political trust on the presidential vote 1969-1996" American Political Science Review 93-311-26

Stokes SC. 1999. What do policy switches tell us about democracy? In Democracy and Accountability, and Representation. A. Preworski and S. Stokes  and B. Manin (eds) Cambridge University Press


Scholz 1998 Trust, taxes, and compliance. See Braithwaite & Levi 1998, pp. 135-66






[1] Encuesta Post-Electoral Noviembre-Diciembre 2017. Empresa Encuestadora: Instituto Delphos. Cobertura Geográfica: El alcance geográfico es nacional, sin incluir el Distrito Capital (Municipio Libertador). Universo en estudio: El universo en estudio está comprendido por todas las personas de 18 años y más, inscritos en el Registro Electoral, en viviendas familiares de uso residencial permanente, ubicadas en centros poblados de 2.000 y más habitantes dentro del área de cobertura geográfica definida. Informante: Las entrevistas fueron del tipo cara-a-cara siendo el informante la misma persona seleccionada para la muestra dentro del hogar elegido. Tipo de Muestreo: Semi-Probabilístico Superior, bajo un esquema de dinamización de la cuota muestral en la última etapa del diseño. Clase de Muestreo: Estratificado Trietápico, Tamaño de la Muestra: El tamaño de la muestra fue de 1.200 personas efectivas. Período de Recolección: Del 03 al 20 de diciembre de 2017. Error Precisión de las Estimaciones: +/- 2,0%. Confianza: 95%.

02 noviembre 2017

Que pasó en las regionales del 2017? - Parte 2

Las pasadas elecciones regionales en Venezuela fueron caracterizadas por un sin número de irregularidades previas al acto electoral cometidas por el mismo ente encargado de velar por la transparencia de las elecciones, el Consejo Nacional Electoral (CNE). Todo comenzó cuando el CNE decidió postponer las regionales de Diciembre de 2016 a Octubre de 2017, que originalmente se llevarían a cabo el primer trimestre de 2017. La fecha se escogió finalmente cuando le convenía al gobierno luego de la instauración de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) y del fraude cometido con esa elección -de la que todavía no se conocen números a nivel de mesa electoral como es costumbre. Otras violaciones se sucedieron tanto del "arbitro" electoral como de miembros del ejecutivo y del partido gobernante. Durante el día de las elecciones se reportaron otras irregularidades, como el movimiento a última hora de centros de votación, la expulsión de testigos opositores de mesas electorales, y la forma inusual y extremadamente rápida en la que se dieron a conocer los resultados (cosa que en otras ocasiones sería motivo de felicitación).

Antes del anuncio del CNE la opositora Mesa de la Unidad dió un comunicado apresurado donde  anunció que los resultados del CNE no correspondían con los de ellos cantando Fraude anticipado y dejando al electorado opositor en duda sobre lo que había pasado. Las siguientes horas y días no fueron útiles para esclarecer lo que sucedió ese día. Los comandos regionales no presentaron pruebas a excepción de Andrés Velásquez quien con las actas en la mano demostró la manipulación de resultados en el Estado Bolívar (tal es la evidencia que su recurso de impugnación fue aceptado por el CNE).

De los demás candidatos que argumentaron la existencia de fraude (Ocariz - Miranda; Feo La Cruz - Carabobo; García - Aragua) solo Carlos Ocariz ha presentado cierta argumentación y un recurso de impugnación. Una de las argumentaciones que ofrece es que luego de la hora del cierre votantes fueron obligados a votar para voltear los resultados. 



“A nuestros testigos los sacaron con violencia de los centros de votación”, sentenció Ocariz, quien denunció que en Ocumare del Tuy a los vecinos los buscaron y amenazaron con pistolas para que fueran a votar en centros que estaban vacíos luego de la hora de cierre. (fuente)

A pesar de que no se han presentado muchas pruebas al respecto este es uno de los argumentos relativamente más fáciles de visualizar dados los resultados del CNE.

A continuación, les presento cinco gráficas, una para cada uno de los siguientes estados: Carabobo, Miranda, Bolívar, Táchira y Sucre. En uno de estos estados ganó la oposición abrumadoramente (Táchira) y en uno el gobierno (Sucre); en uno los resultados están impugnados con claras pruebas de fraude (Bolívar); y finalmente en Miranda y Carabobo hay denuncias, pero ninguna prueba fehaciente. 



CARABOBO


MIRANDA


BOLIVAR


SUCRE


TACHIRA



Los gráficos muestran el total de votos por cada candidato a medida que se van reportando las diferentes máquinas. El cero son las 6pm hora oficial de cierre y a partir de allí se indica cada media hora (0.5, 1.5,  2.5) y cada hora (1,2,3). Varias observaciones se pueden hacer al ver estos gráficos:

1) El candidato ganador real (esto incluye a Velásquez en Bolívar) siempre lidera el recuento, así sea por poco (esto se puede observar en estos gráficos de todos los estados, ver visualizador).
2) Miranda y Carabobo son los únicos dos estados en los que las líneas se cruzan y el ganador del final no es quien venía ganando. OJO, esto NO ES EVIDENCIA
NI DE FRAUDE NI DE SU AUSENCIA. Lo que esto es prueba es de las posibles manipulaciones que se pueden hacer mientras se mantienen los centros electorales abiertos. Partidos con estimaciones de resultados pueden utilizar esos datos para movilizar a sus simpatizantes. Por lo tanto, le da veracidad a la denuncia que formula Ocariz. Sin saber el comportamiento de los centros en elecciones anteriores es difícil concluir algo, más sobre esto en otro post.

3) El gráfico siguiente muestra el porcentaje de centros -por estados- cuyos resultados fueron reportados al CNE. Aquí se puede evidenciar que para las 8 de la noche la mayoría de los estados ya contaban con una totalización cercana al 90%. Y dados los gráficos de tendencias irreversibles el primer boletín del CNE podría haber sido antes (se hizo casi 4 horas después del cierre a las 9:55pm). Esto pone en evidencia que el CNE tiene la capacidad para anunciar los resultados MUCHO ANTES de lo que normalmente lo hace. Para las 9pm se podría saber tranquilamente quién ganó. 




Si desean pueden visualizar todos los estados aquí:


23 diciembre 2015

Cómo se mueven los votos del 2013 al 2015

Hace unos días escribí sobe como se transfirieron los votos entre las últimas dos elecciones legislativas (2010 y 2015). Hoy toca revisar una elección más cercana y por lo tanto comparo con las presidenciales de 2013 (no tengo los resultados a nivel centro de votación para 2014...).

Sigo el mismo procedimiento que el el post anterior en el que estimo las transferencias entre votos considerando que el elector tenia cinco opciones:
- votar MUD
- votar PSUV
- votar OTROS
- votar NULO
- abstenerse (no votar)


Las figuras 1 y 2 y la tabla 1 muestran un par de cosas interesantes. Primero, la MUD a diferencia de las transferencias del 2010 al 2015 si pierde votos, pocos (un 7%) pero los pierde. Segundo, el comportamiento de los votos del PSUV es muy similar a la estimación 2010-2015, se queda con una parte importante (73%) y envía el resto a Abstención (14%), MUD (7%) y Nulos (5%). Esto último es importante porque muestra cierta coherencia en los votantes del PSUV.


Figura 1. Destino de votos MUD del 2013

Figura 2. Destino de votos PSUV del 2013

Tabla 1.- Transferencia de votos 2013-2015
Destino 2015
Origen 2013PSUVMUDOtrosNulosAbst
PSUV72.60%7.02%1.79%5.07%13.53%
MUD0.07%92.91%2.88%2.65%1.49%
Otros6.04%72.91%2.38%2.45%16.22%
Nulos1.85%2.28%0.05%95.12%0.69%
Abst1.24%0.47%0.85%0.68%96.76%



No todos los centros son iguales

Para ver las diferencias en estos patrones según el tipo de centro electoral voy a utilizar las mismas divisiones de centros electorales del post anterior (dividiendo los centros en base a los resultados de la elección del 2010). Hago esto para mantener cierta consistencia con el blog anterior.

En esta oportunidad las transferencias sufren ciertas diferencias de lo que vimos anteriormente. Por un lado la MUD aunque consistente tiene perdida de votos por dos lados. Por un lado en los centros mas opositores hubo votantes que se decidieron abstener. Por el otro, en los centros mas psuvistas hubo votantes que votaron Nulo. Nótese que tanto en los centros más pro-MUD y más pro-PSUV es donde la oposición mantiene menos votos (90%).  El aumento de votos nulos en los centros mas pro-chavistas sigue corroborando las tesis de votos nulos pero en esta oportunidad apuntan a que estos votos Nulos pudieron haber sido votos PSUV en el 2010, votos MUD en el 2013 y Nulos ahora. Es decir, votantes que en un pasado fueron chavistas, estaban inconformes, votaron por la oposición en 2013 pero no estaban convencidos por los candidatos MUD en estas elecciones. Esto sería una hipótesis de comportamiento electoral muy interesante, pero para corroborarla necesitaríamos una encuesta de opinión publica. Datanalisis me escuchas?


Figura 3.  Destino de votos de la MUD (2013) en 2015 según tipo de centro electoral

En término de los votos del PSUV vemos un comportamiento similar entre votos que se quedan en el PSUV y votantes que se abstienen. A medida que el centro es más opositor hay más abstención y menos votos que se quedan en el PSUV. En esta oportunidad no vemos la transferencia a votos Nulos que se vio del 2010 al 2015. Esto pareciera ser una prueba más de que tal vez esos votos eran de Ni-Ni's en centro chavista.

Figura 4.  Destino de votos del PSUV (2013) en 2015 según tipo de centro electoral

Feliz Navidad!

17 diciembre 2015

Los nulos no son nada nuevo...


Me uno un poco a los análisis sobre los votos nulos que hay aquí, aquí y aquíDebido a que muchas cosas ya se han dicho presento un poco mas la perspectiva comparada con elecciones previas. El objetivo de esto es mostrar que los votos nulos en esta elección no parecen anómalos con respecto a las elecciones más recientes.

Empiezo primero comparando con la elección mas similar a la que acaba de ocurrir, las parlamentarias del 2010. Como se puede ver en la siguiente figura los centros donde hubo mayor voto nulo en 2010 son los centros donde hubo mayor voto nulo en 2015. Esto lo evidencia no solo la nube de puntos sino también la linea diagonal que muestra una relación bastante directa entre ambas elecciones. Básicamente por cada voto nulo en 2010 hubo un voto nulo (y medio) en 2015. Esto podría deberse en parte simplemente al aumento del padrón electoral (que aumento 10% desde 2010). 



Inclusive si comparamos con otras elecciones recientes vemos un patron similar, aunque a menor escala. Esto probablemente es debido a que las elecciones presidenciales son mas simples que las legislativas y por lo tanto la gente tiende a errar menos.








Finalmente, si vemos la comparación estadística entre los votos nulos en distintas elecciones vemos que siguen un patron estable. Correlaciones de mas de 0.7 significan que los datos siguen un patron similar, es decir donde un centro sube otro sube en igual proporción.



Tabla 1. Correlaciones de votos Nulos

2010201220132015
20101.0000
20120.78321.0000
20130.74010.82121.0000
20150.8093 0.84610.81661.0000

En conclusion, los votos nulos ocurren bien por decision racional del votante o por error. Se debería buscar la forma de que se minimize esto tanto arreglando la interfaz gráfica por ejemplo como dando una opción de votar nulo o blanco.  

30 noviembre 2015

Los circuitos y su historia

Como esta es una elección por circuitos, no importa mucho lo que digan las encuestas nacionales ya que lo que más importa son las dinámicas locales. Claro, el caso de olas electorales que arrasan con todo es un poco diferente pero eso no pareciera ser lo que va a pasar.

En base a lo anteriormente mencionado, aquí les dejo un análisis de voto histórico en cada uno de los circuitos electorales. Esto es una suma de todos los centros de votación en cada uno de los circuitos de la actual elección. Cada fila representa un circuito y cada columna una elección. Cada barra tiene un numero que indica la diferencia en porcentaje de votos entre chavismo y oposición. Si la barra es roja es que han votado al chavismo, si es azul es que han votado a la oposición. Si es gris es porque la diferencia entre chavismo y oposición es menor al 10%. Mientras mas oscuro el azul o el rojo mayor la diferencia de votos entre oposición y chavismo.
 
En Caracas Chronicles tienen un analisis de uno de estos distritos claves para que la oposicion obtenga la mayoria. 

Distrito Capital y Estado Vargas


Estados Aragua y Carabobo

Estado Miranda


Estados Merida, Tachira y Trujillo

Estados Falcon, Lara, Portuguesa y Yaracuy 

 Estados Amazonas, Bolivar y Delta Amacuro

Estados Apure, Barinas, Cojedes y Guarico

 Estados Anzoategui, Monagas, Nueva Esparta y Sucre

Estado Zulia






Twiteando sobre violencia electoral

Una vez mas el 6 de Diciembre los venezolanos irán a las urnas. En esta oportunidad para escoger a los miembros de la Asamblea Nacional para el período 2016-2020. La encuestas sugieren que por primera vez desde 2007 el gobierno va a perder. Sin embargo, debido al sistema electoral que tiene un sesgo urbano-rural muy fuerte, la diferencia de casi mas de 20 puntos que la oposición le lleva al oficialismo en la mayoría de las encuestas puede traducirse en una mayoría no acorde en tamaño pero mas pequeña (ver análisis aquí).

La campaña electoral empezó oficialmente el 13 de Noviembre, ya desde antes de esa fecha el gobierno había estado trabajando en adaptar el sistema para tener la mayor ventaja posible. Con dos semanas para las elecciones del 6 de diciembre el ambiente se esta caldeando. Dos incidentes importantes ocurrieron en la ultima semana.

La alta polarización política de los últimos diecisiete años, junto con la falta de un camino viable al poder para la oposición, y un acomodamiento mayor del gobierno en el poder ha hecho que los eventos electorales, en vez de ser actividades democráticas rutinarias, sean campos de batalla. Por ejemplo, Hugo Chávez era el primero en referirse a cada elección como una batalla militar. En el ambiente electoral actual el Presidente Maduro y los simpatizantes del oficialismo han utilizado la frase #seaComoSea (para ganar la elección); del lado de la oposición algunos lideres están hablando de la nueva Venezuela que empezará el día después de la elección #PaseLoQuePase. Estas frases ciertamente no ayudan en disminuir el clima de crispación que se vive en Venezuela antes de la elección. Es en este contexto en el que cada vez que hay una elección vemos incidentes de violencia electoral. El asesinato del líder opositor en el estado Guárico este pasado miércoles indica un aumento en la violencia causada por grupos armados antes de las elecciones.

En los últimos años ha habido un aumento significativo en el estudio académico de la violencia electoral, estos estudios han encontrado por ejemplo que son los grupos oficialistas con miedo a perder el poder quienes son mas probables de utilizar violencia (Bashin & Ghandhi, 2013; Hafner-Burton et al 2013).  Aunque esto pareciera obvio estos estudios han encontrado que la violencia electoral es típicamente: 1) dirigida  a lideres de la oposición en vez de a la población general; 2) mas probable que ocurra en el periodo inmediatamente antes de la elección –en vez de después o mucho antes de la elección-; 3) mas probable que exista en elecciones cerradas o cuando el oficialismo esta por debajo en las encuestas; y 4) realizada a través de una multitud de agentes que incluyen militares, paramilitares, o grupos temporales (Bashin & Ghandhi, 2013; Hafner-Burton et al 2013).  

Como puede verse la situación actual en Venezuela refleja muchos de los hallazgos de la literatura académica. El hecho de que esta elección –como varias recientemente- carezca de los observadores internacionales tradicionales (Unión Europea, Centro Carter, OEA), aunado al aumento de las tensiones y al aumento de la probabilidad de que el gobierno pierda de forma abrumadora, los chances de que ocurran mas incidentes de violencia electoral son mayores. Es por eso que el grupo de investigación Explicando y Mitigando la Violencia Electoral de la Universidad de Glasgow ha venido monitoreando la situación de Venezuela mediante un seguimiento de las redes sociales Venezolanas.

El pasado domingo 22 de noviembre el equipo que monitorea las redes sociales identifico un aumento significativo en la actividad en twitter, esta paso de 4000 tweets por hora a casi 12000, un aumento significativo –aunque menor- ocurrió también los días 24 y 25 de Noviembre. Los tweets son monitoreados mediante el Twitter Streaming API usando términos clave identificados previamente (sobre la elección) y siguiendo cuentas de Twitter de políticos venezolanos tanto del PSUV (oficialismo) como de la MUD (oposición). La figura 1 muestra el numero de tweets recolectados por hora, en esta figura se puede observar no solo una base de actividad normal pero –mas importante aun- aumentos anormales en esta actividad.

Figura 1 Tweets recolectados por hora




El simple aumento anormal de tweets no es indicativo de nada por lo tanto los tweets también están siendo monitoreados en base a su contenido, en particular en base a que tanto coinciden con ciertas palabras claves sobre violencia electoral. La figura 2 muestra la evolución de estos tweets, se puede notar que aunque existe un aumento el domingo 22, el mayor incremento ocurre el 25 de noviembre. Estas dos fechas coinciden con tanto la situación de Petare en la que un candidato opositor fue recibido por un grupo de personas con armas largas que empezaron a realizar disparos al aire, como el asesinato en Guárico mencionado previamente. Es interesante notar que ambos eventos obtuvieron diferentes niveles de atención; esto probablemente se explica en la severidad del incidente del miércoles 25, no solo por ser un asesinato, sino por el contexto ya que se encontraba en un acto publico, y porque fue ampliamente difundido nacional e internacionalmente. La pequeña cola de tweets relacionados con violencia los días posteriores al 25 es probablemente debida a la cobertura del incidente.


Figura 2 Evolución de tweets identificados por palabras clave de violencia electoral

Finalmente, utilizando el contenido de los tweets podemos mapear lo que estos están diciendo. La figura 3 muestra una nube de palabras que muestran el contenido de estos en base a que palabras son mas usadas. Como se puede observar las palabras Venezuela, Nacional, Asamblea, elecciones  son de las mas grandes, sin embargo, a estas le siguen violencia, asesinato, muerte. Esto muestra que en el periodo entre el Sábado 21 y el Jueves 26 ha habido un numero significativo de tweets enfocados en estos incidentes de violencia electoral.


Figura 3. Contenido de los Tweets
 

En perspectiva comparada la violencia en Venezuela parece anómala, un trabajo de investigación reciente de Van Ham and Lindberg (2015) argumenta que los oficialistas pueden escoger la estrategia de manipulación electoral en un rango que va desde violencia electoral hasta fraude. La escogencia de que mecanismo usar depende en parte en el nivel de democracia del país. En esencia los gobiernos hacen un análisis de los costos y beneficios de incurrir en manipulación electoral (Birch, 2011). Lo que es interesante del caso de violencia electoral en Venezuela es que ni el país es particularmente pobre ni es tampoco una democracia nueva con niveles particularmente bajos de desarrollo democrático. En este tipo de ambiente la teoría predeciría un uso de fraude y compra de votos en vez del uso de violencia. Pareciera sin embargo que debido a que 1) las maquinas de votación como tal son difíciles de manipular; 2) hay una diferencia significativa en la intención de voto en favor de la oposición; y a que 3) el régimen venezolano esta construido sobre la base de un amplio respaldo popular; entonces los costos de cometer fraude son muy altos y por lo tanto el camino de la violencia pareciera ser el mas apto ante una situación electoral poco favorable.


Este post fue escrito en colaboración con Xiao Yang y aparece en su version original en ingles en Explaining and Mitigating Electoral Violence.







[1] López Maya, Margarita 2004b “Polarización y violencia en 2004: referendo y ‘plan guarimba’”, Caracas, mimeo.